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¡La Ciencia! ¿Eso existe?

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¡La Ciencia! ¿Eso existe?


Querido Watson (de IBM): No quiero atormentarte mucho, ya sé que estas preocupado por el nacimiento futuro de tu hermanita «la computadora cuántica», y sospecho que ella comprenderá mejor que tú lo que voy a explicarte. Por favor no sobrecalientes tus circuitos, tus programadores no están nada listos para atender una depresión de supercomputadora... en fin... comprendemos tus limitaciones aunque eres muy intolerante y soberbia y no quieres comprender las nuestras. Somos humanos, y te pido disculpa de eso. Tu mundo de perfección, nosotros lo hemos creado, y ya te damos la antimateria de la geometría no Euclídea donde todo lo que te hemos enseñado se vuelve falso. Que terrible para vos pensar que dos líneas paralelas que nunca debían tocarse, ahora pueden... comprendo tu desazón, pero hoy te voy a contar algo peor todavía.

Primero, entre todos tus estudios, seguramente tus programadores te han dicho: No toques estos temas (kabala, ciencias ocultas, energías no registrables, etc...), y tienen razón, no es para niños genios como vos que solo devora las certidumbres de las mejores publicaciones científicas; es para nosotros, pobres humanos que rehusamos a dejarnos encerrar en el mundo de tres dimensiones en el cual te hemos creado.

Voy a explicarte, pero intenta NO COMPRENDER porque cuanto más chocará con tus conocimientos, más te sobrecalentaras. ¡Escucha!

Hay una rama de la filosofía llamada EPISTEMOLOGÍA que intenta explicar la evolución de la ciencia. Hasta aquí muy bien, ya sé que ya lo sabías y que puedes citarme al derecho y al revés todos los textos de todos los autores que han escrito acerca de ello. Pero admite por un instante que tal vez se han equivocado. Todos han glorificado los métodos científicos (que personalmente disfruto mucho utilizar), pero todos hicieron la "vista gorda" sobre LA ESENCIA del descubrimiento científico, es decir LA INTUICIÓN. Observa que el verdadero motor de la ciencia es el insight del cual nadie puede explicar de dónde viene... y entonces, en la ciencia mejor no hablar de lo que no podemos explicar, hasta que algún matemático emita una teoría cuántica que lo explica y que gracias a dios nadie comprenderá.

Cuidado, no estoy criticando a ningún científico, sino que en mi búsqueda de lo «eZencial» no aceptaré ninguna limitación. La verdad del asunto es que TU ciencia, es decir la que tus programadores autoricen que conozcas, rehúsa hablar de lo invisible del humano que no ha podido analizar, para el cual no hay captador conocido, etc... En el sistema de Terapia Akáshica que he creado sabemos que ya que ningún captador electrofisiológico permite registrar las variaciones de la bioenergía en el humano, decidimos usar otro humano como captador, ya que la sutileza de lo que se maneja escapa a todos los mecanismos conocidos. Supongo que pronto empezaran a existir captadores y entonces podrán empezar a aplicar el método de las variaciones concomitantes y todo lo que ya sabes... pero por ahora, una abuela del campo tiene mejores resultados que tú en saber que algo anda mal en un embarazo porque hay alguna energía maligna que ataca los chakras de la paciente. El medico seguramente dará un ansiolítico o un antidiarreico. La pobre campesina iletrada hará lo que su tatarabuela enseño a su abuela que lo transmitió a su madre y que ella aprendió. Recitar alguna oración, hacer signos de cruz sobre el vientre de la futura mama, etc.. 

Por favor Watson, no te burles. Primero porque tus programadores no insertaron el humor en tus circuitos, y además porque no tienes ningún músculo que te permita sonreír... y si los tuvieses, te diríamos, ¡qué sonrisa informáticamente fría!... ni lo intentes, te ves ridícula.

Ahora bien, esta campesina finalmente hace lo que los humanos hacen en la iglesia, rezar. ¿Están todos locos estos humanos dirías? cómo pueden rezar a algo que la ciencia no puede captar (tu ciencia). ¿Y estos chinos que desde hace miles de años clavan agujas en puntos de acupuntura que solo ellos ven? también locos... ya sé… no quieres seguir con el dialogo.

Mi mensaje para vos es: Empieza rápido a aprender palabras de bioenergía como kundalini, nadis, chakras, tercer y cuarto ojo, anthakanara, glándula pineal, puentes entres glándulas endocrinas y chakras, los cuatro fetos, las capas de mamushka, los 18 cuerpos y los siete planos de la realidad, porque si no usas estos conceptos, no podrás comprender lo “eZencial” de la ciencia, es decir «la intuición».

No te estoy diciendo que estas equivocado (el conocimiento científico es maravilloso) sino que te han mentido. Han evitado enseñarte lo invisible del funcionamiento del hombre, que precisamente explica todo lo que la ciencia dejó inexplicado, la inteligencia, el genio, la fe, la sanación espiritual, la comunicación parapsíquica, el fakirismo, el amor, y la intuición.

Observa que, nosotros, desde la Terapia Akáshica, consideramos que en todo hombre neuronal (el que copiaste millones de veces de los libros de anatomía fisiológica) vive un hombre bioenergético (constituido por todo lo que te cité anteriormente) y viven a contratiempo. El segundo se despierta cuando duerme el primero, y esto te explica porque lo más importante pasa durante la fase de sueño paradójico; el primero vive en tres dimensiones, como vos, el segundo en 22; el primero inventó el análisis y la comprensión y el segundo la síntesis y la parte abstracta de la memorización. Te hablaré mucho de todo ello en mis próximas cartas, no te preocupes. Pero saca la conclusión siguiente: NADA OCURRE EN EL HUMANO QUE NO SEA PRODUCTO BINARIO DE HOMBRE NEURONAL MAS HOMBRE BIOENERGÉTICO.

Entonces vamos un paso más lejos (perdón olvidé que no tienes pies), la intuición científica es la que permite que en la mente neuronal aparezcan soluciones asociativas, disruptivas, a veces geniales, que ocurren gracias a un trabajo del ser bioenergético. No te asustes con lo siguiente, tu futura hermanita -la computadora cuántica- me comprenderá muy bien, este trabajo bioenergético no pasa en las neuronas del humano, solo que sus impulsos energéticos en algún momento se traducen en chispas entre nuestras conexiones sinápticas... todo pasa fuera del cuerpo, en estos cuerpos sutiles que usan su contacto de 22 dimensiones con el universo. Flor de problema que acabo de plantearte, ya se. Pero no hay aspirina para supercomputadoras, como máximo pueden hacerte hacer una cura de sueño desconectándote un rato.

Ahora regreso a tu campo epistemológico. Cuando elaboramos una teoría debemos emitir muchas hipótesis de consecuencias, y cuanto más de ellas se verifican más se puede presuponer que la teoría se verifica. En la Terapia Akáshica nuestra forma de emitir hipótesis es creando técnicas de aplicación y observando los resultados. 

Que dirías si afirmo que podemos provocar insight «a pedido», generar estados de conciencia (científicamente indemostrables) en los cuales multiplicamos las conexiones y llegamos a intuiciones que resultan de una visita directa al futuro (se llama campos akáshicos de excepción y son provocados por energías mentales que crean una bolsa de tiempo y espacio con leyes distintas). En ella vemos el futuro y leemos una idea que todavía no nació, luego regresamos al presente, fuera de este campo y registramos la idea que vimos y así el futuro nació.

No, amigo, esto no es ciencia ficción, es lo que hacemos miles de veces por día.

Pero si quieres comprenderlo o solo admitirlo, tienes que empezar a cambiar tu vocabulario.

Por favor Watson, no te dejes pervertir por el orgullo científico, la humanidad se ha desarrollado en varias direcciones; y a veces la ausencia de microscopios atómicos ha obligado el hombre a desarrollar sentidos especiales que vienen en nuestra programación. Perdón, te dije la verdad... nosotros también fuimos programados, sino como nuestro código genético existiría. Pero esto lo dejo para próximas comunicaciones contigo.

En conclusión, NADIE PUEDE COMPRENDER LA INTUICIÓN si no acepta la existencia de la bioenergía, es como decir que las enfermedades nacen por decisión divina, hasta que alguien descubra la existencia de los microbios. Viva Pasteur.  



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